Apps y museos

El uso de app en los museos se ha ido generalizando poco a poco. Cada vez son más los museos que apuestan por el uso de estos nuevos sistemas de información y comunicación para la difusión de sus colecciones y actividades. Sin embargo en un gran número de ocasiones, la aplicación se convierte únicamente en un catálogo digital en los que la información se presenta de manera totalmente tradicional. Lo interesante es ir más allá, aspostando por nuevos mecanismos que faciliten el diálogo entre las piezas, el espacio expositivo y los visitantes. La web, la redes sociales y las apps permiten a los visitantes del museo continuar el aprendizaje una vez que se sale del museo, convirtiéndose así en una prolongación de la sede física.

En abril de 2012 el Museo del Louvre lanzó un nuevo sistema de audioguías a través de las videoconsolas Nintendo 3D, que permite obetener información y detalles de las piezas, permite crear itinenerarios, así como recrear los espacios del museo en 3D.

CI16_3DS_Nintendo3DSGuideLouvre_Tab2_MonaLisaMap_enGB_image600wEl MoMA cuenta con varias aplicaciones que vienen a complementarse entre ellas. La primera es una aplicación que podríamos llamar básica, en la que el usuario puede acceder a información de la colección, las exposiciones y las actividades (disponible en iTunes y en Google Play). La segunda es MoMa Books, centrada en las publicaciones digitales del museo, facilitando la descarga y el almacenamiento de las estas en la estantería de nuestro iPad. Pero la más interesante es MoMA Art Lab, una aplicación en la que los usuarios pueden crear y compartir su propia obra de arte elaborada en su iPad, jugando con las líneas, los colores, y también con sonidos, a la vez que se va muestrando contenido educativo sobre artistas y obras presentes en el museo como Matisse o Calder.

NamnlösEsta última aplicación facilita el aprendizaje a través de la diversión. Muy en relación con ella nos encontramos con una app lanzada por la Tate Gallery que convierte las imágenes tomadas por los usuarios en cronofotografías del autor inglés Eadweard Muybridge (disponible en iTunes y Google Play).

screen480x480 (1)Las apps de los museos pueden servir también como un foro de opiniones y discursos en los que los visitantes pueden comentar y ayudar a ampliar la información. Esta es la finalidad de Miramusei, una app que además ofrece diferentes recorridos didácticos adaptados a la edad e intereses de los usuarios (disponible en iTunes y Google Play).

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Concurso Memorias fotográficas #PHotoEspaña

¿Quieres iniciarte en el comisariado? PHotoEspaña y la Fundación Canal te lo ponen muy fácil a través de una convocatoria en la que animan a crear un discurso expositivo utilizando las fotografías del archivo común que poseen ambos organismos.

Si quieres participar solo tienes que acercarte a los Jardines de la Fundación Canal los días 13, 14 y 15 de junio para seleccionar las fotografías del banco de imágenes, compuesto por casi 100 fotos de destacados autores españoles, y montar la exposición en una sala que se dispondrá para la ocasión. Una vez realizado el montaje, los participantes deberán grabar un vídeo explicando los criterios de selección y el discurso expositivo.  Un jurado independiente seleccionará de entre todos los vídeos un relato ganador, que obtendrá un premio de 2.500 €, así como dos finalistas que percibirán un premio de 500 € cada uno.

En esta web podrás acceder a toda la información y ver los proyectos que se han ido subiendo.

¿Cómo debe ser un profesional de un museo? #MuseosPro

Esta tarde, entre las 19 y las 21, dará comienzo a través de Twitter la iniciativa #MuseosPro. Un proyecto online en el que se debatirá sobre los temas que conciernen a los trabajadores de museos. #MuseosPro se estructura en cuatro sesiones, una sesión cada jueves del mes de junio, estando la primera sesión de hoy centrada en analizar los perfiles profesionales requeridos por los museos, su formación, experiencia y actividad cotidiana.

En este post me propongo hablar sobre el perfil profesional necesario, que según mi experiencia, requiere un trabajador de un museo. Ante esta temática lo primero que se me viene a la mente es la palabra versatilidad. Creo que un profesional de un museo debe poseer la capacidad de adaptarse a las diferentes situaciones que puede encontrarse en el día a día, debe tener gran capacidad de improvisación y sobre todo, tiene que estar dispuesto a seguir aprendiendo cada día.

VERSATILIDAD

Un buen profesional del museo es una persona que está al tanto de todas las novedades y experiencias que se están llevando a cabo en el sector, ya no solo del arte, sino también de las tecnologías y de la comunicación. Cuando nos enfrentamos al trabajo diario en un museo, al final, nuestra formación en Historia del Arte, el máster de especialización, el doctorado y todos los cursos realizados, son la mera base teórica sobre la que se apoyan las diferentes tareas y desempeños. Si algo he aprendido a través de mi experiencia práctica,  es que resulta mucho más importante que tengas un buen manejo informático, un buen manejo de buscadores y bases de datos, conocimientos de diseño gráfico, redes sociales, manejo de una cámara fotográfica, etc. que de Historia del Arte pura y dura. Pero el gran problema es que nadie nos informa de estos detalles mientras estamos en la carrera, ni siquiera en asignaturas especificas como Museología. La gran mayoría de los museos que nos encontramos en nuestro país son de pequeño o medio tamaño, museos con una plantilla reducida en las que una misma persona concentra varias funciones, por lo que ser versátil se hace fundamental. Ese organigrama ideal, que nos muestran los manuales, solo pueden soportarlo los grandes museos que cuentan con una plantilla muy desarrollada y con diversos departamentos.

COMUNICACIÓN

Uno de los grandes errores del que pecan muchos centros artísticos es la división de oficina-sala expositiva. El personal de oficina visita únicamente las sala expositiva cuando se lo marca su cronograma de trabajo, por lo que nunca llega a conocer las problemáticas diarias del espacio y/o de las piezas. La única forma de solventar el problema es contar con un organigrama de trabajo flexible que permita la comunicación  interdepartamental, los departamentos no pueden ser estancos sino que debe funcionar como vasos comunicantes y nutrirse siempre unos de otros.